6 LA PALABRA HABLADA
"Cuando salgan ... Me sentaré aquí y esperaré ". Porque hacía mucho frío y había escarcha, y los oídos me ardían, y Uds. saben, los- los vientos agudos soplando por los vallecitos. Yo dije: "Yo esperaré hasta que salgan las ardillas otra vez".
34 Me acababa de sentar cuando el Espíritu Santo dijo: "Levántate, y ve al lugar que tú llamas: 'El Valle del Deportista', allí h ablaré contigo".
35 Y yo fui a ese lugar que yo mismo h abía llam ado: "Valle del Deportista". La razón por la cual les puse esos nombres a esos vallecitos, es porque así yo podría saber en dónde estaba. "El Valle del Deportista" era porque tenían .. . Yo entré allí y vi dieciséis ardillas sentadas en un solo árbol, m até el límite, y dejé las demás en paz y m e fui (y eso es lo deportivo, la cosa que se debe hacer); así es qu e yo lo llamé: "El Valle del Deportista".
36 Y El me hizo la referencia: "El lugar que tú llamaste: 'El Valle del Deportista'". No que El lo llamó así, sino que yo lo llamé así.
37 Luego yo fui allí a la parte más angosta de ese valle y me senté bajo un árbol de r oble blanco y esperé como m edia hora, y nada aconteció. Me tendí en el suelo, me postré sobre el suelo, extendí mis manos. Entonces El me habló.
38 Y cuando lo hizo, las Palabras que El me reveló a mí (sobre esta misma Escritura a la cual vamos a llegar esta mañana), yo nunca la había visto antes en mi vida.
39 Y después cuando llegué a Shreveport, Louisiana, un a mujer, la cual es una mujer con dones, su nombre es Sr a. Shrader.
40 H ace muchos años cuando el Angel del Señor me en contró aquí en el río, la primera vez que apareció en aquella Luz, y las Palabras que El habló allá; once años después, cuando yo entré a una reunión, esta m ujercita se levantó y habló en lenguas e interpretó. Era palabra por palabra la misma cosa que dijo el Angel.
41 Y esta misma mujercita, cuando yo entré al taber náculo en . . . O el lugar en Shreveport donde estábamos congregados, el Tabernáculo Vida, el Espíritu Santo se movió sobre esa mujer y dijo palabra por palabra lo qu e El me dijo allá en la loma. Después el Espíritu empezó a moverse y a dar interpretaciones, prediciendo cosas por medio de la revelación, por profecía, las cosas que iban a acontecer en la reunión la noche siguiente; y ni una sola vez falló.
42 Antes de eso, una m ujercita se paró en la reunión, una mujer Bautista, llegó allí sin saber qué podía hacer. Y ella estaba parada en medio de la reunión y el Espíritu Santo descendió sobre ella, y empezó a hablar en lenguas; una m ujer Bautista de la Primera Iglesia Bautista de Shreveport; y después