8 LA PALABRA HABLADA
51 Ahora, sólo una cosa más antes de empezar en este Libro. Al principio fue una Iglesia pentecostal. Y esa Iglesia pentecostal se movió en el .poder del Espíritu, y se escribió el Libro de los Hechos. El segundo grupo, ya empezó a disminuir, la iglesia llegó a ser formal; la segunda edad de la iglesia, era muy formal, pero esa pequeña Simiente de pentecostés siguió avanzando, en lo espiritual. Después llegó a la Edad del Oscurantismo, como mil cuatrocientos años y pico, de una persecución oscura; esa pequeñ.a edad pentecostal continuó viviendo durante eso. ¿Cómo sobrev:ivió?, no me pregunten; era la mano de Dios; la única cosa que lo pudo haber hecho.
52 Porque ellos los fijaban a postes. Y tomaban a los hombres y los ponían boca abajo sobre un-un tronco y les sujetaban las piérnas con clavijas de m adera, y permitían que los animales (perros), se los comieran por la espalda, sacando por ahí los intestinos, aun antes de que murieran. Tomaban mujeres, les cortaban los pechos con una tijera, así, su pecho derecho, y permitían que se desangraran hasta que la vida salía de ellas. Tomaban los niños de las madres embarazadas y se los daban a los perros y cerdos mientras ellas lo presenciaban. Supuestamente era Cristianismo; pero la Biblia dice, y Jesús dijo: "Acontecerá que los matarán, pensando hacerle un servicio a Dios". ¿Ven?
53 Y ahora esa cosa se arrastró hasta otra edad. Luego finalmente salió. Después notamos cómo la iglesia salió en la reforma. Fue apartada más y más desde ese tiempo, y se fue alejando del Espíritu, alejando del Espíritu, hasta esta última edad cuando está lista para consolidarse y formar una imagen a la bestia.
54 ¡Pero ese pequeño Espíritu vivirá en los corazones del pueblo hasta que venga Jesús! Así tiene que ser. Tengan eso en mente.
55 Lo dibujaremos en los mapas, tomando la historia y todo, y les mostraré que así es exactamente de esa manera. Que Ud. mismo tome la historia y lo lea, vea lo que dice la Biblia y después lo que dice la historia, y verá cómo concuerdan exactamente de esa manera.
56 ¡Oh! Que nosotros no sólo tomemos esto como un discurso, sino que solemnemente, solemnemente tomemos las advertencias del Espíritu Santo y oremos día y noche. No permita Ud. que ninguna cosa le impida orar.
57 Entr aremos y eso descubrirá las vidas de esos grandes hombres allá atrás, cómo ellos sacrificaron. Verán qué poco han hecho Uds. A veces me siento avergonzado, cómo es que necesitamos tener todo tan fácil y ellos tuvieron todo tan difícil. "Como vagabundos", dijo Pablo en Hebreos 11, "en pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados y maltratados". ¿Cómo se comparará nuestro testimonio al lado del de ellos? ¿Cómo se comparará con eso? Y nosotros necesitamos tener todo tan suave.