LAS SIETE EDADES DE LA IGLESIA 8
EL SALUDO
Juan a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea con vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espĂritus que están delante de su trono;
Y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogĂ©nito de los muertos, y prĂncipe de los reyes de la tierra. Al que nos amĂł, y nos ha lavado de nuestros pecados con su sangre,
Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y Su Padre; a él sea gloria e imperio para siempre jamás. Amén.
Apocalipsis 1:4-6
18. La palabra “Asia”, realmente es Asia Menor. Es una tierra pequeña como el tamaño del estado de Indiana. Las siete iglesias allĂ fueron escogidas especialmente de entre las demás iglesias por sus caracterĂsticas, las cuales serĂan manifestadas en las edades sucesivas, siglos despuĂ©s.
19. Los siete EspĂritus ante el Trono es el EspĂritu que estaba en cada uno de los siete mensajeros, dándoles su ministerio para la edad en que cada uno viviĂł.
20. Ahora, todas estas expresiones: “El que es,” “El que era,” “El que ha de venir,” “El Testigo fiel,” “El PrimogĂ©nito de los muertos,” “PrĂncipe de los reyes de la tierra,” “El Alpha y la Omega,” y “El Todopoderoso,” son tĂtulos y descripciones de UNO Y LA MISMA PERSONA, Quien es el Señor Jesucristo, Quien nos lavĂł de nuestros pecados en Su propia Sangre.
21. El EspĂritu de Dios, en Juan, se expresa asĂ para mostrar la Deidad Suprema de Jesucristo, y para revelar la Deidad como UN Dios. Hoy dĂa hay un tremendo error, el cual enseña que hay tres Dioses en vez de uno. Esta revelaciĂłn como fue dada a Juan por JesĂşs mismo, corrige ese error. No es que hay tres Dioses, sino un Dios con tres oficios. Hay UN Dios con tres tĂtulos: Padre, Hijo y EspĂritu Santo. Esta poderosa revelaciĂłn es la que tuvo la Iglesia primitiva, y tiene que ser restaurada en este Ăşltimo dĂa juntamente con la fĂłrmula correcta para el bautismo en agua.
22. Ahora, los teólogos modernos no concuerdan conmigo, según lo que salió publicado en una gran revista cristiana, la cual dice: “Esa enseñanza (sobre la Trinidad) se halla en el mero centro y