📜 El Libro de Sellos - Pág 11
⬅️ 11/484 ➡️
DIOS EN SIMPLICIDAD 11 Nathán sabiendo que Dios amaba a David, le dijo: “David, haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo.” ¡Qué cosa tan tremenda: “Haz todo lo que está en tu corazón, porque Dios está contigo”! Entonces en aquella misma noche mostrando la consagración de David al amor de Dios, y luego esa misma noche, sabiendo que estaba en error y no podía obtener permiso para hacerlo, Dios tuvo suficiente gracia para bajar y hablar con Nathán. Yo siempre he amado estas palabras: “Ve, dile a David mi siervo: ‘te he tomado de la majada.” Sí, en verdad él no era nada. 34. Yo quisiera aplicar eso por un momento. “Te tomé de la nada y te di un nombre; tú tienes un nombre como los hombres grandes que están en la Tierra.” Yo quisiera aplicar eso en una manera reservada, pero al mismo tiempo para establecer un punto. Yo estaba pensando que hace unos cuantos años yo me encontraba aquí en la ciudad y nadie quería tener nada que ver conmigo, nadie me amaba; yo amaba a las personas, pero nadie me amaba a mí por razón de la historia de mi familia. No digo eso en deshonra a mis preciosos padres. ¡Cómo arde en mi corazón el deseo que mi mamá pudiese haber vivido para entrar en este nuevo santuario hoy! Muchos de aquellos que dieron de su dinero para ayudar en la construcción... Quizás en esta mañana Dios les permita asomarse por el balcón. 35. Pero la verdad es que la familia Branham no tenía un nombre honrado por aquí por razón de que tomaban mucho; nadie quería tener contacto conmigo. Y me acuerdo de haberle dicho a mi esposa no hace mucho: “Estoy recordando los días cuando no podía conversar con nadie, nadie me tomaba en cuenta; pero ahora tengo que esconderme para descansar un poquito.” Y ahora el Señor nos ha dado este gran lugar y ha hecho todas estas cosas tan magníficas. Él, además de darme un nombre despreciado, también me ha dado un nombre semejante al de los hombres grandes, y me ha conquistado los enemigos dondequiera que sea. Nunca ha habido algo que pueda hacerme frente, por dondequiera que voy. Cuán agradecido estoy por eso; y ¿cómo podía yo imaginarme cuando todavía siendo un niño mal vestido y estando en la escuela Ingramville, aquí a dos cuadras, siendo la causa de todo desprecio y burla por estar vestido tan haraposo; y en aquellos días cuando el agua se congelaba en invierno, yo venía a patinar sobre el hielo en este pantano, pero cómo podía yo saber que debajo de este pantano estaba una semilla de lirio que florecería como hoy la vemos? Y ¿cómo podía saber que no teniendo ni con quién conversar, que a pesar de eso, Él me daría un nombre que sería honrado entre Su pueblo? 36. Ahora, Dios no permitió a David construir el templo, él no lo pudo hacer; pero Dios le dijo que “de tu simiente levantaré uno