DIOS EN SIMPLICIDAD 3
Ahora, solamente fue Dios que lo estaba guardando porque de otra manera se hubiera quemado todo el edificio. Luego de haberse quemado de esa manera, con todo el peso del techo encima, ¿por qué no se cayó? Fue la mano de Dios. Ahora está todo soportado con acero y está colocado fuertemente sobre el suelo. Ahora es nuestro deber corregir lo de adentro, por la gracia de Dios. Debemos estar muy agradecidos a Dios; pero que esto no sea solamente un edificio hermoso donde nos reunimos, sino que toda persona que pase por estas puertas, vea la hermosura del carácter de Jesucristo en las personas. Que sea un lugar consagrado para nuestro Señor y un pueblo consagrado. Porque no importa la hermosura del edificio, la cual agradecemos sin palabras, pero la hermosura de la iglesia se encuentra en el carácter de la gente. Confío que siempre será una casa de la hermosura de Dios.
8. Ahora, al principio cuando dedicamos este tabernáculo, cuando colocamos la piedra angular, me vino una gran visión, y está escrito sobre un papel colocado en la piedra angular.
9. La primera cosa que hice esta mañana al entrar al nuevo tabernáculo, fue unir dos jóvenes en matrimonio, parados allí en la oficina. Que eso sea una figura que me represente como un ministro fiel a Jesucristo para aparejar una Novia para la ceremonia en aquel día.
10. Ahora hagamos como hicimos en el principio cuando dedicamos la iglesia originalmente. Yo apenas era un joven de 24 años cuando colocamos la piedra angular; fue antes de casarme. Yo siempre he deseado ver un lugar correctamente en orden donde Dios pudiera ser alabado de Su pueblo. Eso solamente se puede obtener con una vida consagrada, no con un edificio hermoso; esa es la única manera.
11. Ahora queremos tener una oración y también leer en las Escrituras para dedicar la iglesia a Dios. Tengo también un mensaje de evangelización para fijar una base para los mensajes venideros; y en el culto de esta noche quiero empezar con el capítulo 5 de Apocalipsis para hallar la revelación y la unión entre las Siete Edades de la Iglesia y los Siete Sellos. Entonces el lunes estudiaremos tocante al jinete del caballo blanco, el martes el jinete del caballo negro, y así sucesivamente los cuatro jinetes; luego veremos la apertura del Sexto Sello. El domingo próximo, si Dios lo permite, lo anunciaremos más adelante, quizás tendremos un culto de oración por los enfermos aquí en el edificio. Luego el domingo por la noche concluiremos esta serie con la ayuda del Señor en la apertura del Séptimo Sello, donde tenemos un versículo cortito:
“. . . fue hecho silencio en el cielo casi por media hora.”
12. Aquel silencio . . .