馃摐 El Libro de Sellos - P谩g 4
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LOS SIETE SELLOS 4 13. Ahora, yo no s茅 lo que significan estos sellos; estoy tan apurado en cuanto a esto como tal vez algunos de ustedes. Tenemos las ideas eclesi谩sticas que han sido representadas por los hombres, pero eso no es nada en comparaci贸n. Y como ustedes ver谩n, tiene que venir por inspiraci贸n, tiene que ser. Dios mismo es el 脷NICO que los puede abrir 鈥攅l Cordero. Esta noche veremos el Libro de la Redenci贸n. 14. La raz贸n por no haber anunciado culto de oraci贸n para los enfermos es porque me estoy quedando con unos amigos y estoy dedicando todo mi tiempo al estudio y a la oraci贸n. Ustedes conocen la visi贸n que tuve antes de mudarme al oeste, de esos siete 谩ngeles que ven铆an volando. Entender谩n mejor m谩s adelante. 15. Ahora, en este edificio, pienso que debemos tener, despu茅s que sea dedicado a la adoraci贸n a Dios, debemos mantenerlo as铆. Nunca debemos comprar ni vender en el edificio; no debemos hacer negocios en este auditorio, eso nunca debe suceder aqu铆. Me refiero a permitir que entren ministros para vender libros y dem谩s cosas. No importa lo que sea, hay otros lugares para hacer eso. No debemos comprar ni vender en la casa de nuestro Se帽or; debe ser un lugar de adoraci贸n, enteramente consagrado a ese prop贸sito. 脡l nos ha dado un lugar muy hermoso, ahora dediqu茅moslo a 脡l, y dediqu茅monos juntamente con el edificio a 脡l. 16. Ahora, puede ser que esto parezca un poco descort茅s, pero este no es un lugar para visitar, es m谩s bien un lugar de adoraci贸n. Nunca debemos ni pronunciar una sola palabra en este auditorio (fuera de la adoraci贸n) el uno al otro, s贸lo que sea algo absolutamente necesario. Nunca debemos congregarnos para platicar; no debemos correr por el edificio ni permitir que lo hagan los ni帽os. Entonces en esto sentimos, no hace mucho, que en la construcci贸n pod铆amos aliviar estos problemas. 17. Ahora, muchos de ustedes son extra帽os, pero la gente del tabern谩culo sabe que vamos a dedicar el edificio para el servicio del Todopoderoso. Entonces en la dedicaci贸n de nosotros mismos, recordemos que al entrar por esas puertas al santuario, mantengamos silencio entre el uno y el otro, y adoremos a Dios. Si nos queremos visitar, hay lugares para eso, pero nunca debemos de estar caminando para all谩 y para ac谩, porque no podremos concentrarnos, pues entra alguien de afuera y hay tanto ruido que no sabemos ni qu茅 pensar de la situaci贸n; todo esto es simplemente humano. Ahora, yo he visto esto en algunas iglesias y ha hecho sentirme muy mal, porque nosotros no entramos al santuario del Se帽or para encontrarnos el uno con el otro. Venimos aqu铆 para adorar a Dios, luego nos vamos a nuestros hogares. Este santuario est谩 dedicado para la adoraci贸n. Afuera usted puede platicar lo que quiera, con tal que sea correcto y santo; se pueden visitar en sus hogares y otros